Santo Domingo, República Dominicana – La Semana Santa en República Dominicana no solo es un tiempo de reflexión y tradición religiosa, sino también una época en la que se disfruta de una de las recetas más emblemáticas del país: las habichuelas con dulce. Este postre, heredado de generación en generación, es una verdadera expresión de identidad gastronómica que reúne a familias y amigos en torno a su preparación y degustación.


Elaboradas a base de habichuelas rojas ablandadas y combinadas con ingredientes como leche evaporada, leche de coco, azúcar, batata, canela, clavos dulces y una pizca de sal, las habichuelas con dulce destacan por su cremosidad y su inconfundible sabor. Además, se sirven tradicionalmente acompañadas de galletas de leche o casabe, lo que realza aún más su textura y sabor.
Las habichuelas con dulce son un postre tradicional que se disfruta en toda la República Dominicana durante la Cuaresma y la Semana Santa. Sin embargo, existen variaciones regionales en su preparación:
- Distrito Nacional y región del Cibao: En estas áreas, es común preparar las habichuelas con dulce utilizando habichuelas rojas.
- Región Sur: En esta zona, las habichuelas rojas suelen ser sustituidas por habas blancas en la preparación del postre.
- Suroeste: Aquí se elabora una variante similar conocida como «candolias».
Las provincias donde más se consume este tradicional postre incluyen Santo Domingo, Santiago, San Cristóbal, La Vega, San Juan y Azua, donde las familias preparan grandes cantidades para compartir con vecinos y amigos. En el Suroeste del país, en lugares como Barahona y Pedernales, también es un platillo muy apreciado, aunque con ligeras variaciones en su preparación.
En Santo Domingo y Santiago, las habichuelas con dulce se preparan en grandes cantidades y suelen compartirse con familiares y amigos, convirtiéndose en un símbolo de hospitalidad. En La Vega y San Juan, la receta suele incluir un toque de jengibre y más especias, realzando su sabor característico. En Azua y San Cristóbal, la tradición se mantiene con una preparación más cremosa y una preferencia por servirlas frías. Mientras tanto, en Barahona y Pedernales, la receta incorpora ingredientes autóctonos de la región, como leche de coco fresca y una mayor cantidad de batata, aportando un matiz particular a este postre emblemático.

Estas diferencias reflejan la diversidad cultural y gastronómica del país, adaptando la receta tradicional a los ingredientes locales y preferencias regionales.
Si bien este postre se disfruta en todo el país, es en el Distrito Nacional y las regiones del Cibao y el Sur donde su preparación es más arraigada, con cada familia aportando su toque especial a la receta. En algunas variantes, se incorporan pasas, leche condensada o un toque de jengibre, lo que añade matices únicos al sabor.
Las habichuelas con dulce pueden disfrutarse tanto frías como calientes, dependiendo del gusto de cada persona. Sin embargo, muchas familias prefieren servirlas frías, ya que esto permite que los sabores se asienten mejor y adquieran una textura más cremosa. Generalmente, se consumen en la tarde o en la noche como merienda o postre después de una comida principal.

Las habichuelas con dulce representan mucho más que un plato típico; son un símbolo de unión y tradición que cada año endulza la Semana Santa de los dominicanos, reforzando el valor de compartir en familia y preservar la cultura gastronómica nacional.
Leave feedback about this